sábado, 9 de junio de 2012

Un paso atrás…


   
      Después de aquel miércoles tan agradable que tuve con Teresa ya no me apetecía ver a Sofía, pues a mis ojos solo es una ilusión, una fantasía…en cuanto Teresa es bien real, ella es la fuente de dónde sale el personaje de Sofía pero Teresa es muy diferente y hay que aprender a conocerla…ya vale la pena conocerla. Es una mujer muy espiritual, cariñosa, romántica, aunque un poco cruda a veces, digamos que es muy sincera y siempre dice lo que piensa sin rodeos. También es un espíritu libre. Resulta bastante difícil que Teresa deje entrar a alguien en su vida…Y a mi me dejo entrar poco a poco...


Prácticamente a diario chateaba con Teresa. Le enviaba emails para desearle buenas noches o para darle y apoyo moral a los problemas que estaba teniendo y ella hacia lo mismo conmigo…Yo sentía que Sofía se alejaba y que poco a poco iba a dejar de ser un cliente para ella…sin embargo, a veces Teresa me enviaba fotos de su trabajo recién hecha para que le ayudaba a arreglarlas. A veces trabajábamos juntos conectado en internet (ella en Almería y yo en El ejido) y pasábamos días enteros así…Yo me sentía muy a gusto así. Teresa me hacia sentir útil y me sentía orgulloso cuando veía fotos que había arreglado yo mismo o textos escrito por mi en su blog o en sus anuncios de internet. Sentía que Teresa me valorizaba y eso me gustaba cada vez más…


   Sin embargo, un día que envió unas fotos de trabajo más me dice en el chat:
-“¡Oye! ¿Cuándo le vas a pedir una cita a esa hermosura?” refiriéndose a ella misma.
Teresa me acaba de traer a la realidad, me hacia sentir de nuevo como un “cliente” y ya no sabia muy bien que pensar. Sin embargo ella se empeño tanto que consiguió seducirme…Sofía, no Teresa, pues a este momento es con Sofía de la Habana que hablaba aunque lo hacíamos desde su cuenta de chat familiar…eso me dejo un poco perplejo pero…me deje llevar por mis instintos de ”macho débil” y de repente necesitaba tener una cita con …Sofía. Así que quedamos al día siguiente mismo, a última hora, en su pisito del centro…



Aquella noche que precedió aquel encuentro no dormí muy bien, me quede preguntándome “¿que soy para ella?””¿Un simple cliente? ¿Buscó un cliente fijo a través de mi amistad?”…etc. No sabia que pensar.



Por la noche llegue a la cita como previsto, incluso traje comida para cenar pero la verdad es que no me sentía muy bien. Una parte de mi no quería volver a tener sexo con Sofía pues eso me volvía a convertir en un cliente y para mi resulta difícil conciliar las dos cosas, ser “amigo” y “cliente amante”. Sin embargo es bien a Sofía que encontré aquel día. Ella estaba muy bien preparada y no pude resistir, sucumbe a sus encantos, poco a poco ella me pidió que le diera un masaje en la nunca. Ella había fumado varios cigarrillo de “la felicidad “para meterse en la piel de Sofía y yo, tal vez haya inalado algo de humo y me deje llevar…Empecé a ponerme cariños, muy cariños y meloso. Le daba besos en el cuello, la acariciaba, me rozaba…Al fin nos vamos a la habitación dónde nos quitamos la ropa poco a poco. Tumbado en la alfombra entre el sofá y la cama la seguía acariciando, dándole besos. Sofía me pide que diera un masaje, lo que hice con mucho gusto…Ella parecía mu excitada, al menos es lo que me dejaba ver. Estaba tan bien metida en el papel de Sofía que llegue a pensar que Teresa, realmente se lo pasaba bien... ¿tal vez sí? ¿Tal vez no? Al fin, acabamos haciendo el amor tumbado en la alfombra. Ella encima de mí. Parecía una verdadera fiera. Sofía llego a correrse (O al menos es lo que me dejo pensar) y…ya estaba. No me dejo ni a mí. Ella había acabado y decidió que si no podía no íbamos a seguir. De un cierto modo no me importaba mucho ya que tenía interés en que fuese ella que se lo pasara bien. La verdad es que tenia un buen corte, simplemente no podía. Tal vez por esas preguntas que me hacia o porque sentía algo por Teresa y tenia la impresión de engañarla con Sofía…ella misma (¡Que irónico! ¿No?)
Entonces nos vestimos y  acompañe a Teresa hasta la parada de Taxi y nos despedimos.




    Al día siguiente sentía nauseas, me sentía bastante mal. A lo mejor por la cena que traje pero, por mi parte sentía que había dado un paso atrás en esa escalada hacia mi relación con Teresa Reina. En fin, esa cita fue la última, aquel día decidí lo que quería, quería ser el amigo de Teresa y dejar de ser un “cliente.

Los días siguientes seguimos chateando, incluso ella se disculpo por haberme dejado a medias…No me importaba…Es Teresa que me interesa, estoy seguro, no necesito sexo para estar con ella y tampoco quería utilizar su profesión para tenerlo con ella (Lo que hacían otros de sus “amigos”) Yo solo quería a esa hermanita con quien compartir cosas, momentos de alegría, sujetarnos la manos en los momentos difíciles…ext.

Me había enamorado de Teresa Reina Romero…y no me había dado cuanta…



 
 




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