viernes, 15 de junio de 2012

Entrando en la vida de Teresa…saltado el muro


    Después de aquella última cita con Sofía había decidido no verla más como cliente pues es  Teresa quien me interesa, la autentica. Sofía solo es una ilusión y no quiero vivir de ilusión. Además Teresa y yo parecíamos tener muchas en común e íbamos haciéndonos cada más íntimos…Poco a poco descubría quien era Teresa, esa mujer que se esconde detrás de la mascara de Sofía…Una Teresa transformada, endurecida por la vida que tuvo, sus traumas…Pero también iba a descubrir más tarde otra Teresa, la que se quedo espiritualmente en Venezuela su tierra natal. Una Teresa muy sensible, inocente, a lo mejor un poco niña a veces, con sueños. Una mujer muy cariñosa y confiada con sus debilidades…esa es la autentica Teresa que se esconde detrás de esa otra que se forjo aquí en Europa, una Teresa exigente, dura, firme y solitaria…Son pocos, muy pocos los que llegaron a conocerla y yo soy uno de ellos, el segundo después de su expareja Nórdica según me dijo ella…Tal vez sea el único que supo comprenderlo aunque demasiado tarde…




El ayudante de las “putas”

   Teresa y yo nos veíamos más a menudo. La iba a recoger a su casa de la colina y muchas veces pasábamos días enteros juntos. Me quedaba con ella en su piso del centro, la ayudaba a preparar el piso, limpiar, fregar los platos, encender velas e incienso…dejándolo todo listo para la llegada de un eventual cliente. Y cuando venia uno, me quedaba en la otra habitación con mi MP3. Ella me pedía enviar una llamada perdida pasado una hora o más…para no pasarse de tiempo y tener una escusa para despedirse de los clientes. También a veces aprovechaba para salir y comprar bebidas para los clientes, velas e incienso o traer el almuerzo o cena. Todo eso además de preparar anuncios y arreglar fotos…Muchas veces nos quedábamos los dos tumbado haciendo una siestita escuchando música relajante…Eso paso unas cuantas veces…hasta el final. Ella me llamaba irónicamente “el ayudante de las “putas”” aunque para mi la palabra “puta” nunca me gusto, la veo muy prerrogativa y aunque una y otra vez llegue a soltarla dejándome llevar  por mis impulsos de rabia , sin pensarlo realmente. No me gusta la palabra “puta” para mi Teresa o mejor dicho Sofía, es una “profesional del sexo”, vende ilusión, placer, bien estar…


     En fin, estaba naciendo entre los dos una complicidad que pareció no parar de crecer hasta el final…al menos para mi. Más que una amiga Teresa se había convertido para mí en una Hermana, una hermana espiritual. Sentía amor por ella, necesitaba su atención, su presencia…nada más. No había nada realmente físico entre los dos. Hasta hoy, no sé muy bien lo que ella sentía por mí, lo que siente ahora. Lo que sé es que ese amor fraternal que me ofrecía era para mí más que suficiente e incluso más grande y más puro que otro tipo de amor y tenía la convicción de haber encontrado mi camino, mi luz con ella.



Cambio de vida

   Mi vida en Elegido parecía  tener cada vez menos sentido. Me sentía muy agobiado en mi trabajo, un trabajo sin futuro dónde me sentía cada vez más explotado. También parecían seguir presente esos “fantasmas del pasado”, esas energías negativas recuerdo del terrible fracaso de mi matrimonio con Natalia la Brasileira. Y hablando por el chat con teresa, un día me hizo reaccionar y me decidí a moverme. Salí temprano un miércoles a buscar otro trabajo. Acordándome de una pastelería francesa, muy cerca del piso del centro de Sofía, probé suerte y…resulto, a las dos semanas me llamaban para una entrevista. El caso es que el trabajo  no parecía ser tremendo y sin embargo sentía que tenía que aceptarlo. En cuando se lo comente a Teresa, le encanto la idea y claro no me iba avenir de Elegido todo los días, tenia que encontrar una vivienda en Almería. Entonces fue cuando Teresa me hablo de una casita cerquita de su casa.
-“seria estupendo si te tuviera de vecino” me dijo. Elle me comentaba que sentía sola y que le encantaba la idea de tenerme cerca. Y, claro a mi me hacia mucha ilusión tener a mi hermanita del alma cerca también. En el fondo ella sabía muy bien eso.


Sin embargo tuve mis dudas y un día estuve a punto de retractarme y seguir con la vida que estaba dejando. Se lo comente a teresa y ella me hizo todo un discurso convenciéndome que un cambio de vida total seria lo mejor para mi, con un trabajo, aunque n o tan bien como me lo esperaba, siempre mejor que el otro…y …siempre la tendría a ella cerca, que nunca más estaría solo…Me deje convencer y seguí adelante con esos cambios importantes en mi vida
http://daviddelacostadelsol.blogspot.com.es/2012/05/un-cambio-de-vida-para-una-hermana.html
-“ya veras, tu vida será mucho mejor dentro de poco” me decía.
Tanto que me decido alquilar esa casita de su calle. El día que visite la casa, Teresa insistió en estar conmigo. Tal vez pensaba que no seria capaz de comunicarme con la dueña o quizás se quería asegurar que consiguiera esa casa…para tenerme cerca. Yo apena hice caso del estado de esa casa y acepte las condiciones sin pensarlo pues lo único que veía era “Teresa”. Alquile una casa que otras ocasiones no hubiera alquilado pero eso no me importaba lo material en aquellos momentos pues para mi lo más importante era “no estar más solo”. Ahora sé que todo ese cambio de vida lo hice solo para estar cerca de Teresa, sin importarme la consecuencias …Estaba convencido de haber encontrado mi camino y ya ni me acordaba de Sofía de la Habana que se estaba esfumando y por lo que me concierna, deje por completo de ser un “cliente” para convertirme en el hermanito de  teresa…mi hermanita del alma…
















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