La mudanza
Ya
estaba, bien decidido de dejar mi antigua vida para iniciar una nueva. Aunque
mi mente estaba llena de dudas fue mi corazón que decidí escuchar. Esa casa no
era tan moderna, ni tan grande que esa que estaba dispuesto a dejar pero ¿para
que aferrarme a lo material pues esos sentimientos para teresa que no paraban
de crecer habían convencido que lo importante no era dónde nos encontramos sino
con quien…
De
una cierta forma sabia que Teresa no me iba a corresponder nunca pero sin
embargo empezaba sentir que un amor fraternal para mi acaba de emerger en su
corazón y yo veía en eso algo más puro y más grande que el amor “pasional”.
-“¡Que prisa tengo tenerte como vecino!” me decía
sonriendo cuando se entero que conseguí la casa.
Sentía
que había encontrado esa persona especial que buscaba, una “hermana
espiritual”. No necesitaba más para ser feliz.
Primeras dudas
Sin embargo, a medida que me mudaba, unos
veinte viaje de coche entre Elegido y Almería, una mudanza que hice solo sin la
ayuda de nadie…al paso de los días, a veces me preguntaba si estaba haciendo lo
correcto. Muchas preguntas me pasaban por la cabeza. Es verdad que Teresa tiene
un carácter bastante fuerte y no siempre me gustaba. Me hacia muchas preguntas.
“que si tengo mucho dinero ahorrado”,” que mis padres deben ser ricos”…etc.
También quería abrir una cuenta conmigo, a mi nombre, para depositar sus
ganancias…Esas son la cosas que, de un cierto modo, despertaron algunas dudas
en mi. Dudas tal vez estimulada por viejos fantasmas del pasado, por otras
personas que en su tiempo trataron de aprovecharse de mí. Acontecimiento añero
que me confundían…Y tal vez por eso, un día que había quedado con Teresa en el
piso de “Sofía”, llegue tarde por el trafico y al llegar me abre una chica que
trabajaba con ella en aquel momento, invitándome a volver más tarde,
dirigiéndose a mi como si fuera un simple cliente…Sin embargo me había parecido
oírla hablar antes de abrir la puerta. Tal vez me confundí, al menos fue lo que
ella me dejo entender más tarde. Aunque a mi no me parecía muy ocupada como me
lo habían dicho…pero bueno, si teresa afirma no haber dicho algo, mejor no
llevarle la contraria…como dije: tiene mucho carácter…
El
hecho es que aquel día me moleste con ella y decidí dejarlo…al menos por un
tiempo…
Acabe
la mudanza durante el fin de semana, casi en contra de mi propia voluntad. Ya
lleva 3 días sin tener noticias de Teresa y al iniciar el fin de semana Teresa
me llamo, varias veces, unas cuantas llamadas perdidas en mi celular pero me
resistía en contestarle, no quería devolverle las llamadas pues sentía mucha
molestia además de esas dudas que me perturbaban. Aunque en mi corazón algo me
decía que no debía ignorarla de esa forma sentía la necesidad de seguir
haciéndolo…De un cierto modo me sentía utilizado. Me preguntaba “¿Qué quera
ahora?,¿Qué necesita que le preste o le regale?”…No estaba dispuesto a permitir
que me volvieran a utilizar como ya lo hicieron otros antes…Sin embargo tenia
esa vocecita en mi corazón que me decía que algo pasaba pues nunca Teresa había
insistido tanto…y lo que fue un gran error de mi parte fue :no hablarle de mis
dudas. Tal vez por miedo a su reacción, miedo a que trate de manipularme y
convencerme utilizando la psicología… (¡¡Que equivocado estaba!!)
Al
día siguiente, el domingo por la noche, se acercó a mi casa para verme y ya que
aún no tenia timbre, yo ya estaba acostado ya que el lunes siguiente empezaba
en mi nuevo trabajo y no la oí llamarme… ¡Que error! ¡Que gran error de mi
parte! Estaba lejos de saber lo que pasaba en realidad, algo grave le acaba de
suceder a mi Teresita y yo acusándola de querer utilizarme…
Primera disputa
Al
paso de los días empezaba a arrepentirme de haberla dejado y la extrañaba. Al
cabo de una semana, decidí hablar con ella y entonces me conto lo que le había
pasado: Su expareja que seguía viviendo en la casa conjunta a la suya la había
pegado, ya me había hablado de los maltratos de Rudolf, un Nórdico corpulento,
alto rubio con ideas Neonazi…Siempre me pregunte que una mujer como Teresa
hacia con tal hombre…
El
caso es que aquel domingo me buscaba por eso, necesitaba ayuda, refugiarse, un
testigo y por mis malos pensamientos, mi incomprensión Teresa se encontró sola
antes los acontecimiento. Le denuncio y la policía se lo llevo preso…Algo
parecido a lo que me había pasado con Natalia 2 años antes menos que yo era
inocente…
Teresa
estaba destrozada, sola y sentía abandonado por su “mejor amigo”…”yo”Me sentía frustrado y avergonzado por no haber reaccionado en su debido tiempo.
La reacción de teresa fue la siguiente:
-“¿quería estar solo? ¡Pues ahora soy yo la que no quiere saber nada de ti!” me dijo enfadada.
Ahora
Teresa era la que no quería saber de mí y eso fue cuando tome conciencia de lo
que sentía por ella. “No hay mas amor eterno que el rechazado” se suele decir.
No quería que se fuera, no soportaba perderla. Sentimiento algo egoísta de mi
parte considerando que yo mismo estaba dispuesto a dejarla una semana antes…sin
embargo ella parecía aceptar mi decisión y ella pretendía que aceptara la suya
de no querer verme más…En el fondo me sentía culpable y solo quería que me
perdonaran pero sin embargo cometí un grave error…
Empecé
a deprimirme y tomar una cerveza tras otra y al poco tiempo ya se empezaban a
hacer sentir los efectos del alcohol. La llamaba, ella me colgaba y volvía a
llamar sin parar. Las chicas que trabajaban con ellas contestaban por ellas y
las mandaba a paseo entre llantos…
Al
día siguiente, ya más tranquilo y…lleno de arrepentimiento chatee un rato Con
Teresa, hablamos de lo sucedido, ella seguía sin querer verme y yo ya estaba
dispuesto a rendirme y dejarlo…Sin embargo, mientras paseaba en el paseo marítimo
de Almería, ella me llamo, quería verme…evidentemente, yo llegue corriendo,
hablamos y nos reconciliamos…Yo estaba dispuesto a ayudarla en todo lo que podía
en su lucha con aquel hombre que le había hecho tanto daño. Era un “amour courtois
“que sentía por Teresa y ese amor fraternal que me ofrecía era para mí más que
suficiente…







